Triángulo amoroso. La perdición de la novela

A la hora de escribir un libro, es muy normal que se acabe formando una pareja a lo largo de la trama. Su evolución irá de la mano de la historia. Por lo tanto, el autor se centrará en hacer de esa relación, un elemento más de la tensión dramática. ¿Y cómo suelen hacer eso?
Fácil: con un triángulo amoroso.

Los triángulos amorosos son el recurso más utilizado y manoseado de la literatura universal. Es un añadido fácil que rara vez se construye como es debido. Le da a la historia una tercera rueda que nadie pidió.

Estas relaciones mal construidas, suelen ser un grito indirecto por parte del autor. Un cartel de ayuda cuando no sabe como hacer más interesante la pareja principal que ha construido. Ya sea porque es una relación estancada, tóxica, aburrida o tan emocionante como ver la pintura secarse.

No estamos hablando las típicas ships que se arruinan cuando aparece el chico de turno. Es una persona del pasado de la protagonista. Ya sea un amigo de la infancia, un hombre nuevo en su vida; cualquier nuevo personaje que vuelve para hacer de la trama lo que quiera.

Así encontramos tramas extendidas entre la indecisión de la protagonista mientras vive el conflicto principal. ¿Ejemplos? Los juegos del hambre, Cazadores de sombras, Crespúsculo, la Selección, La reina roja, Divergente. O en Róndola donde aquello llegó a parecer un paralelepípedo. Hay toda una amalgama de series literarias que dividen a los seguidores entre las diferentes parejas que se pueden formar. Mientras, la trama termina perdiendo fuerza y así es que los finales de esas obras no suelen ser lo más coherente que nos echemos a la cara

Luego hay maravillas y sabias decisiones como en Orgullo y prejuicio donde vemos el triángulo bien resuelto, el Sermón de fuego, donde la autora hace una magnífica maniobra para solucionarlo. Una vida oculta, Alianzas, Ángeles perdido… y es como siempre, hay libros que salvan el cliché y lo utilizan como un recurso útil para la trama y para el disfrute del lector. Cuando te encuentras algo así, es una alegría para la vista.

¿Y vosotros? ¿Os habéis encontrado alguna vez con alguno de los casos?

 

 

Deja un comentario